miércoles, 11 de marzo de 2009

Tres cosas que me dejó el verano

1- Una colonia de piojos. El momento de iluminación en que dejé de negarme a la realidad -hasta entonces creía estar bajo la influencia de la sugestión, y no de los mencionados parásitos- ocurrió en la oficina de la esposa del gerente de la empresa en la que trabajo: mientras ella aprovechaba la circunstancia de tenerme pseudo cautiva en su oficina para despacharse con un análisis de la realidad económica y social del mundo, yo aguardaba a que me entregara mi recibo de sueldo, escuchando la perorata con una paciencia aparentemente inquebrantable, aunque en realidad me concentraba en contar cuántos segundos habían transcurrido desde la última rascada violenta de nuca (trataba, claramente, de dosificar las rascadas en pos de ocultar mi incipiente pediculosis). Finalmente utilicé parte del horario de almuerzo en farmacity, comprando un peine fino que estrené en la oficina y continué amortizando en la puerta de mi trabajo y en cada parate que mis amigas hacían para charlar, ya de camino a casa.

2- Un bronceado inconcebible en mí. Por primera vez, sorteando todo pronóstico, tomé un color marrón-dorado que asombró a todxs lxs que me conocen... empezando por mí misma.*
Por supuesto, no es un bronceado perfecto, tampoco la pavada: soy una persona que no tiene paciencia para lagartear bajo el sol** cómodamente, de modo que, habiendo permanecido sentada con sendas manos en jarra apoyadas en la cadera, quedáronme, cual figuras al stencil, mis dedos impresos en blanco: los pulgares en la espalda y los ocho dedos restantes en la panza, fundiéndose en un punto equidistante entre el ombligo y la cintura, con la raya blanca que generó el rollo que se evidencia al sentarme.***
Así que es definitivo: voy a apostatar... pero no quedaré en el puro ateísmo: planeo entregarme a la adoración totémica del FPS 60.

3-La decisión de hacer de mi cuerpo campo de experimentación para la etología masculina: con la abnegación de un funcionario haciendo uso de los fondos reservados, dejé de depilarme, para poner a prueba nuestra****última hipótesis.
La observación nos había permitido elaborar una hipótesis sobre los peludos, que requería urgente comprobación para seguir avanzando en la investigación: los peludos forman pareja, casi exclusivamente, con peludas.
Si bian a algunas podrían resultarles aberrantes una axila poblada de vellos como matorral, una sonrisa techada de bigotes a lo Frida o una entrepierna accesible únicamente con machete desmalezador, nuestra hipótesis de trabajo indica que estas características son percibidas como sexualmente atractivas y valoradas como reveladoras de una postura ideológica (?)***** por los peludos.

*Lamento no tener en este momento peludo alguno con quien presumirlo y disfrutsarlo, pero para subsanar esta ley de murphy personal, planeo sacar fotografías que lo documenten para la posteridad.
**Prefiero el término
morsear, que no implica necesariamente echarse bajo el sol, sino que por ser la morsa un animal de sangre caliente, existiría la posibilidad de hacer referencia a echarse en la sombra con más gusto...y además implica un volumen corporal mayor.
***Podría parecer de lo peor esta suerte de stencil... pero la comparación con cualquiera de mis anteriores versiones de
quemado palito-de-la-selva, lo convierte en mi mejor bronceado histórico... un hito.
****Hablo de mí y de mis colaboradoras en este campo de investigación: Zuper-luzer, Guacamole y muchas más investigadoras que, totalmente ad honorem, trabajan por
amor a la ciencia.
*****Ah sí: ser peluda imprime cierto halo feminista (pudiendo ser la peluda efectivamente feminista, pero no necesariamente -que planteado así es una huevada atómica, y planteado de otro modo también- pero nos abre una línea para extendernos un capítulo completo en la indagación acerca de la ideología de la peluda en nuestra tesis final)... pero claro, hablamos de halo, y no de la fuente de irradiación, ya que eso espantaría redondamente al
peludo -que en el fondo es como todos los hombres, pero con más pelo-.

A propósito.... si esta entrada te resultó muy encriptada y con chistes internos... prestá atención que la próxima se viene el diccionario lexicográfico de las real academia mandarinense.

10 comentarios:

Mariano dijo...

Me preocupó el ítem de la peludez. Sobre todo habiendo leído lo de la colonia de piojos.

Juicy mandarine dijo...

Ah... son distintas especies, no os preocupeis. Además... para algo tengo el peine fino.

pillow of winds dijo...

Bien por el bronceado!
Mal por los piojos!
Trato de definir qué pienso sobre la peludez y vuelvo.

Saludos!

kika dijo...

wiiiiii
volvió juicy!!!
ya me hiciste reir.

no sé che, por ahora yo le sigo apostando a la cera de miel.

ruffian dijo...

Por fin una actualización. Muy bueno lo del peludo. Saludos.

Bruja Maruja dijo...

Yo pienso... y si te conseguís un peludo y le contagiás los piojos? No va!!! Una cosa es andar despiojandose una, o a los hermosos retoños que hemos parido... pero a un ignoto señor que además de ser peludo es piojoso!!!! Es "tu mach"!

Argentino dijo...

hola, queria invitarte a que agregues tu blog a Argentino.com.ar
es un directorio de webs de Argentina y nos gustaría que estuvieras.
saludos

Diego

Juicy mandarine dijo...

Es increíble que alguien me siga dando pelota después de tanta inconstancia para escribir y para responder... creo que eso habla bien de lxs amistades y de la comunicación que se cosechan vía blog... má fangulo los no-bloggers que critican sin experimentarlo.
:)

Juicy mandarine dijo...

Pilow: mi bronceado está haciendo agua (bah, pielcita salida), así que no tan bien.
Mis piojos se fueron, así que bien.
Y lo de la peludez sigue sin darme réditos... así que... yo tampoco se.

Kiki: sos una diosa (con o sin cera de miel), me encanta poder hacerte reir. ;)

Ruffian: ah, las actualizaciones son caprichosas como yo.

Bruja Maruja: tenés razón, es chu mach... pero viste cómo es... para los primates es una muestra de cariño y cuidado despiojarse mutuamente.
(ok, es un punto de no-retorno, lo admito).

Bruja Maruja dijo...

Ay Mandarinosa, veo que no aprendiste nada en estos años (?)...
Vos te vas a tomar el assssque... amoroso trabajo de despiojar al primate para que se vaya con la primer pelada que se le aparezca!!!
No sólo sería un punto de no-retorno sino demasiada bondad... y en esta vida (sentimental) hay que ser mala mala mala para que te vaya bien!!!