Mi amor, ronco y quedo,
mi cariño,
más bastardo que un hijo del Diego.
Terminó la temporada
y te fuiste sin mediar palabras.
"¡Será de dios!"digo, justo yo,
que soy
menos cristiana que la Sinagra.
Extirpáselo si pudiera,
adelgazáralo si cediera,
coartase su nutrición
si en mis manos estuviera.
Mas no.
Continua tan pleno y obeso
como antes de la operación;
porque mi amor por vos fue exceso,
hoy es gordura e hinchazón.
Y sé bien que es puro impulso masoca
recordar tus épocas en mi Boca,
cuando por las noches eran
de tu iglesia nuestras misas
y tu zurda prodigiosa me robaba las sonrisas.
Se niegan.
No abandonan la cancha los recuerdos,
como si supieran que los espera
la conciencia cruel enfermera
que les hará el antidopping para echarlos fuera.
Ahora
no sé cómo acomodarme a lo que me toca:
vos sos adicto y no soy tu droga.
Y no quiero pero
me aconseja la razón colgar botines
porque en este partido en que todo Pelé,
acabé felpeada y me desgarré
y vos estás tan lejos que ni tus mohines
veo desde los emiratos de tu olvido.
Se siente feo que no me quieras:
tu desamor fue cortarme las piernas.
Mentime al menos cada tanto
un recuerdito que interrumpa el llanto
un bálsamo, una efedrina,
te lo pido
por la Dalma y la Yanina.
Un ameno blog donde pongo en poemas mis más complejos y enquistados sentimientos -sin dejar de ser profundamente grasa-;o bien vuelco los avances en la investigación del Equipo de Etología Masculina (EEM) en busca de una subvención estatal; o más mejormente, hago abuso del espacio virtual que la interné propone. Juicy
miércoles, 10 de abril de 2013
Di Ego
Etiquetas:
Destripando famosos,
Diego Armando,
L'amour?,
la suerte que es grela,
mersadas,
puesía
martes, 12 de febrero de 2013
¿Virgen a los 40?
Bueno, no, no es mi caso. Tampoco el de una amiga que solía tener*... Entonces me preguntará usted, Juan Carlos Lector, "¿y cuál es el caso, carajo?". Y yo responderé: ... ¡ah!, que ya me había olvidado pero que me estoy acordando... me estoy acordando de un chico con el que salía, que me decía que salir conmigo era más o menos como estar en la película 50 primeras citas, porque nunca me acordaba de nada. Ese mismo muchacho -estoy casi segura de que lo era-, también solía decirme que yo le recordaba a Mi novia Polly**. Por supuesto, si no fue ése, fue algún otro el que me llamó Clementina por el personaje de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos.
"¿Qué carajos?"... ¡Ah! ¿si mi amiga era virgen a los 40? No, tampoco. Pero ella era muy capaz de ilustrar, discutir y proponer una ética*** para cualquier situación de la vida real a partir de esa película.
"¿Y su abuela plancha resortes?". Mire usted, la mía no.
El caso es que, hará cosa de un par de semanas, noté que puedo hacer una exégesis de mi vida haciendo uso de apenas un puñado de películas berretas. Le contaba a mi psicóloga acerca de una charla que tuve con un ex, que me conmocionó, y quise expresarme con más exactitud:
M.R. -Era como si el flaco me estuviera cantando la canción ésa de Kevin Johansen.
Psi.de M****.-¿Cuál?
M.R. (irritada*****) -¡"Desde que te perdí"!... sólo que con algunas variaciones en la letra... Y bueno... él no estaba cantando en realidad. Pero la idea era la misma, ¿entendés? ¡que desde que no está conmigo rompiéndole los esquemas, a él le va mucho mejor, Psi.de M.!
Hoy, luego de una semana en la que ella (la psicóloga) estuvo de vacaciones y yo (Mandarina) estuve reflexionando (y tratando de explicarme sin recurrir a canciones), llego al día de la sesión sabiendo que tendré que hacerle una pequeña síntesis de Amor Ciego para que ella simule comprender (mientras garabatea en su cuaderno) que muchas veces me siento como el personaje de Gwyneth Paltrow******.
Mi consejo titamerelesco del día: "Veanlán a esta película, que es entretenida y hace pensar (?)... pero si quieren pensar más, vayan a otro blog, muchachas"
*Las cursivas son mías (¡y de quién si no... si es mi blog!) y su intención es generar intriga (para que alguien pregunte y así sentirme libre de despotricar). :p
**Tampoco es que yo tenía una novia; en ese caso me hubiera hecho acordar a Pero si soy una porrista. Pero tampoco soy una porrista... al menos no como una traducción de cheerleader... :P
***Y lo hacía muy dignamente debo decir (Nobleza Gaucha -yerba mate caballeresca si las hay (?)- me obliga a admitirlo ); proponía argumentos muy embromados de rebatir.
****Psi.de M. significa psicóloga de Mandarina... ¡Malpensadis!
*****La tipa, encima que le estás pagando para que te entienda, no maneja códigos básicos como las canciones de Kevin Johansen; seguro que tampoco vió todas las películas que acabo de mencionar.
*****Creyendo que Jack Black me está descansando, que no puedo estar tan buena o ser tan... (inserte cualquier adjetivo positivo y tendrá más ejemplos).
"¿Qué carajos?"... ¡Ah! ¿si mi amiga era virgen a los 40? No, tampoco. Pero ella era muy capaz de ilustrar, discutir y proponer una ética*** para cualquier situación de la vida real a partir de esa película.
"¿Y su abuela plancha resortes?". Mire usted, la mía no.
El caso es que, hará cosa de un par de semanas, noté que puedo hacer una exégesis de mi vida haciendo uso de apenas un puñado de películas berretas. Le contaba a mi psicóloga acerca de una charla que tuve con un ex, que me conmocionó, y quise expresarme con más exactitud:
M.R. -Era como si el flaco me estuviera cantando la canción ésa de Kevin Johansen.
Psi.de M****.-¿Cuál?
M.R. (irritada*****) -¡"Desde que te perdí"!... sólo que con algunas variaciones en la letra... Y bueno... él no estaba cantando en realidad. Pero la idea era la misma, ¿entendés? ¡que desde que no está conmigo rompiéndole los esquemas, a él le va mucho mejor, Psi.de M.!
Hoy, luego de una semana en la que ella (la psicóloga) estuvo de vacaciones y yo (Mandarina) estuve reflexionando (y tratando de explicarme sin recurrir a canciones), llego al día de la sesión sabiendo que tendré que hacerle una pequeña síntesis de Amor Ciego para que ella simule comprender (mientras garabatea en su cuaderno) que muchas veces me siento como el personaje de Gwyneth Paltrow******.
Mi consejo titamerelesco del día: "Veanlán a esta película, que es entretenida y hace pensar (?)... pero si quieren pensar más, vayan a otro blog, muchachas"
*Las cursivas son mías (¡y de quién si no... si es mi blog!) y su intención es generar intriga (para que alguien pregunte y así sentirme libre de despotricar). :p
**Tampoco es que yo tenía una novia; en ese caso me hubiera hecho acordar a Pero si soy una porrista. Pero tampoco soy una porrista... al menos no como una traducción de cheerleader... :P
***Y lo hacía muy dignamente debo decir (Nobleza Gaucha -yerba mate caballeresca si las hay (?)- me obliga a admitirlo ); proponía argumentos muy embromados de rebatir.
****Psi.de M. significa psicóloga de Mandarina... ¡Malpensadis!
*****La tipa, encima que le estás pagando para que te entienda, no maneja códigos básicos como las canciones de Kevin Johansen; seguro que tampoco vió todas las películas que acabo de mencionar.
*****Creyendo que Jack Black me está descansando, que no puedo estar tan buena o ser tan... (inserte cualquier adjetivo positivo y tendrá más ejemplos).
miércoles, 15 de agosto de 2012
El don, el contradon y el Don Johnson. Forma y razón del intercambio de objetos en las relaciones persona-chongo.
Se podría decir que Marcelito Mauss inauguró el estudio de las relaciones sociales a partir del análisis del intercambio (el dar, el recibir y el estar obligado a dar, a su vez). En algunas sociedades incluso, la necesidad del intercambio en la construcción de las relaciones se expresa de una manera tan evidente, que los presentes o dones que se intercambian no tienen gran valía o practicidad, sino que son meros soportes materiales para el valor simbólico, algo así como: "te regalo este perrito-mueve-cabeza para el auto para que tengamos excusa para vernos de nuevo, Mirtha". Después, Lévi-Strauss notó que, para que no se te pudra el rancho, no te podés encamar con tu primo (creo que en realidad habló del tabú del incesto) y por lo tanto, es conveniente mantener buenas relaciones con tu vecina Mirtha* así ella te entrega a su primo.
En fin; todo este rodeo pseudoteórico no busca más que otorgarle un halo de seriedad a lo que voy a aventurar: en algún momento hablé de cómo las cosas son olvidadas en la casa de un otro para fomentar** un encuentro, o simplemente para que el otro, como si las cosas fuesen una extensión de una, se quede pensando en nosotras***. Me viene a la mente haber olvidado aros o hebillas en mesitas de luz ajenas, que luego me han sido devueltas con una mirada cómplice; también me viene a la mente la "batalla por el cepillo de dientes" que solía tener con un ex****.
Las cosas también se devuelven muchas veces por estos mismos motivos volteados: no pude "dejar ir" en mi cabeza a un flaco, hasta que no le di la botella de fernet que le había apostado meses atrás, por ejemplo*****.
A lo que voy, ahora sí, es que también puede haber otro motivo para el don que, de todos modos, no es sino una ligera variación de las anteriores: la acumulación de obligaciones simbólicas o como he dado en llamarle para la comprensión de Mirtha, la señora del edificio, el ahorro en chongo-pesos******. ¿Querés un ejemplo? Tomá: Haydeé está dudosamente casada (en el sentido que no sabe si la está pasando bien), se aburre... aunque a veces tiene fantasías con el chongo de su amiga. En el futuro -berretaapocalíptico- se pudre todo y la amiga se pelea con el chongo y ella con la amiga. Pero... Haydeé no sólo sigue en contacto con el chongo sino que le manda periódicos regalos*******.
¿Querés una traducción, Mirtha? Haydeé está ahorrando en chongo-pesos para cuando sienta que es hora de canjear el premio o, llegado el caso, obtener un descuento generoso y no tener que remar tanto para voltearse a Osvaldo (el chongo). Pero qué se yo... será mi avanzada edad o mi hastío... o que no tengo más ganas de escribir en este momento... la cosa es que a mí me parece mucho laburo y siempre hay un chino copado que tiene superofertas todo el tiempo.
(Pido disculpas si lo repito... es que DonYonson es MUY sensual... además, como canta él, "don't be ashamed to let your conscience be your guide" :P)
*Ya hablamos de ella; es la que tiene en el auto el perrito boludo ése, el que mueve la cabecita.
**Fomentar, Si la cosa va; permitir si va más o menos; o augurar si no va, pero fue o deseamos que fuera o fuese (?).
***Al menos creo que alguna vez escribí al respecto... aunque no lo encontré entre los archivos, lo que podría indicar que sólo lo pensé... en ese caso, imaginenló (?).
****Que ahora que lo pienso, podría comparar en una futura entrada en que esté más antropóloga que clown, con la "batalla por la bandera británica" que se puede leer en Islas de historia, de Marshall Sahlins.
*****Sí, siempre destacándome por lo boluda yo; ya que para el caso, podría reclamar un libro mío que todavía tiene un señor que ya no me tiene a mí... pero bueh.
******Es que ella es más adepta de la compra en supermercados Día que de la lectura y bastardeo de textos antropológicos.
*******O sea... no le manda diarios; le manda libros, salamines, potes de dulce de leche, postales, cada cierto tiempo.
En fin; todo este rodeo pseudoteórico no busca más que otorgarle un halo de seriedad a lo que voy a aventurar: en algún momento hablé de cómo las cosas son olvidadas en la casa de un otro para fomentar** un encuentro, o simplemente para que el otro, como si las cosas fuesen una extensión de una, se quede pensando en nosotras***. Me viene a la mente haber olvidado aros o hebillas en mesitas de luz ajenas, que luego me han sido devueltas con una mirada cómplice; también me viene a la mente la "batalla por el cepillo de dientes" que solía tener con un ex****.
Las cosas también se devuelven muchas veces por estos mismos motivos volteados: no pude "dejar ir" en mi cabeza a un flaco, hasta que no le di la botella de fernet que le había apostado meses atrás, por ejemplo*****.
A lo que voy, ahora sí, es que también puede haber otro motivo para el don que, de todos modos, no es sino una ligera variación de las anteriores: la acumulación de obligaciones simbólicas o como he dado en llamarle para la comprensión de Mirtha, la señora del edificio, el ahorro en chongo-pesos******. ¿Querés un ejemplo? Tomá: Haydeé está dudosamente casada (en el sentido que no sabe si la está pasando bien), se aburre... aunque a veces tiene fantasías con el chongo de su amiga. En el futuro -berretaapocalíptico- se pudre todo y la amiga se pelea con el chongo y ella con la amiga. Pero... Haydeé no sólo sigue en contacto con el chongo sino que le manda periódicos regalos*******.
¿Querés una traducción, Mirtha? Haydeé está ahorrando en chongo-pesos para cuando sienta que es hora de canjear el premio o, llegado el caso, obtener un descuento generoso y no tener que remar tanto para voltearse a Osvaldo (el chongo). Pero qué se yo... será mi avanzada edad o mi hastío... o que no tengo más ganas de escribir en este momento... la cosa es que a mí me parece mucho laburo y siempre hay un chino copado que tiene superofertas todo el tiempo.
(Pido disculpas si lo repito... es que DonYonson es MUY sensual... además, como canta él, "don't be ashamed to let your conscience be your guide" :P)
*Ya hablamos de ella; es la que tiene en el auto el perrito boludo ése, el que mueve la cabecita.
**Fomentar, Si la cosa va; permitir si va más o menos; o augurar si no va, pero fue o deseamos que fuera o fuese (?).
***Al menos creo que alguna vez escribí al respecto... aunque no lo encontré entre los archivos, lo que podría indicar que sólo lo pensé... en ese caso, imaginenló (?).
****Que ahora que lo pienso, podría comparar en una futura entrada en que esté más antropóloga que clown, con la "batalla por la bandera británica" que se puede leer en Islas de historia, de Marshall Sahlins.
*****Sí, siempre destacándome por lo boluda yo; ya que para el caso, podría reclamar un libro mío que todavía tiene un señor que ya no me tiene a mí... pero bueh.
******Es que ella es más adepta de la compra en supermercados Día que de la lectura y bastardeo de textos antropológicos.
*******O sea... no le manda diarios; le manda libros, salamines, potes de dulce de leche, postales, cada cierto tiempo.
miércoles, 6 de junio de 2012
No sé, me importa un pito*…
Empieza el frío y yo sin frazada humana. Y postulo mentalmente soñadores
para mi "Cuchareando por un sueño" y me doy cuenta que no. Que no me
alcanza con la frazada. Que quiero algo más.
-Ah bueno, pero ¿quién te entiende?- retruca mi Polino mental.
Lo dice porque en la gala anterior eliminé a uno que andaba con ganas de hacerme el novio; uno que fue el más lindo que yo (y que Guamacole) me recuerde, que no tenía errores de ortografía, que me cedía su mp3 en los viajes de colectivo, que me desengrasaba la cocina** cuando se aburría de verme dormir.
El tema es que Polino no sabe cuáles son los criterios para juzgar a mis soñadores.
Hay tres cosas -cuestión de aritmética- que me gustan de un señor. Si se dan yo se que inevitablemente quedaré nominada a enamorarme***:
El humor negro. Si no sabe reír, ¿qué otra cosa importante puede saber?
La anatomicidad al dormir. No sólo es la cucharita. Es el sellar el hueco exacto que queda entre mi cuello y la almohada. Y el abrazo inconsciente, incorporado, instintivo. Y la sensación de conocer ese cuerpo tanto como el mío.
El ballet gastronómico. La danza del cocinar, los pasos de baile en la cocina. Las recetas idiosincrásicas con lo que hay, lo que encontramos, lo que quedó y lo que se nos ocurre. Las miradas de aprobación, los pases de mano de la cuchara de madera, los besos entre ingrediente e ingrediente, el abrazo por detrás a quien le toca vigilar la cocción, las idas y venidas al comedor a poner la mesa (y los encuentros a medio camino), la charla y la copa de vino compartida en bambalinas. Cocinar juntos es como hacer el amor, Polino.
Pero hace rato que Polino se fue; aúlla, mientras corre, no sé qué cosa de un escándalo con Carmen...
(Es lo que hay gente, no se quejen... además tenía que cortar con la grasitud del Bailando con un toque más de grasa) :p
*Ahora noto que es importante prestar atención acerca de dónde cortar una cita; si alguien duda, le cuento que sigue así: "...que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!".
Pero, por supuesto, pueden continuar pensando que quise expresar que, lejos de serme indiferentes, los penes me parecen relevantes.
**No, Haydeé, Mr. Músculo no existe: Mr. Músculo son los chongos.
***Y tal vez ni el voto telefónico me salve.
Lo dice porque en la gala anterior eliminé a uno que andaba con ganas de hacerme el novio; uno que fue el más lindo que yo (y que Guamacole) me recuerde, que no tenía errores de ortografía, que me cedía su mp3 en los viajes de colectivo, que me desengrasaba la cocina** cuando se aburría de verme dormir.
El tema es que Polino no sabe cuáles son los criterios para juzgar a mis soñadores.
Hay tres cosas -cuestión de aritmética- que me gustan de un señor. Si se dan yo se que inevitablemente quedaré nominada a enamorarme***:
El humor negro. Si no sabe reír, ¿qué otra cosa importante puede saber?
La anatomicidad al dormir. No sólo es la cucharita. Es el sellar el hueco exacto que queda entre mi cuello y la almohada. Y el abrazo inconsciente, incorporado, instintivo. Y la sensación de conocer ese cuerpo tanto como el mío.
El ballet gastronómico. La danza del cocinar, los pasos de baile en la cocina. Las recetas idiosincrásicas con lo que hay, lo que encontramos, lo que quedó y lo que se nos ocurre. Las miradas de aprobación, los pases de mano de la cuchara de madera, los besos entre ingrediente e ingrediente, el abrazo por detrás a quien le toca vigilar la cocción, las idas y venidas al comedor a poner la mesa (y los encuentros a medio camino), la charla y la copa de vino compartida en bambalinas. Cocinar juntos es como hacer el amor, Polino.
Pero hace rato que Polino se fue; aúlla, mientras corre, no sé qué cosa de un escándalo con Carmen...
(Es lo que hay gente, no se quejen... además tenía que cortar con la grasitud del Bailando con un toque más de grasa) :p
*Ahora noto que es importante prestar atención acerca de dónde cortar una cita; si alguien duda, le cuento que sigue así: "...que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!".
Pero, por supuesto, pueden continuar pensando que quise expresar que, lejos de serme indiferentes, los penes me parecen relevantes.
**No, Haydeé, Mr. Músculo no existe: Mr. Músculo son los chongos.
***Y tal vez ni el voto telefónico me salve.
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¿enroscada yo?,
analogías escatológicas,
envejeciendo sin gracia,
hombres,
L'amour?,
pajera
martes, 15 de mayo de 2012
El sáico
Ya he hablado oportunamente del fan y del estóquer. Hoy, en otro esfuerzo de producción, luego de una exhaustiva recopilación de datos, me veo en la obligación de presentar al mundo* un nuevo estéreo-tipo: el sáico.
Este señor se encuentra en el reino de los V.M.M.G. (varietales masculinos muy garchables). Al menos en un primer momento. Al respecto, Pedro, mi ex-psicólogo*** me comentó alguna vez "y sí, hay algo en estos paranoicos o en estos tipos con problemitas que se debe traducir en una energía en el sexo que a las mujeres les gusta" (o algo así)****. Puedo dar fe.
Resulta que el tipo al principio parece normal. Relajado, simpático... un toque "intenso", puede ser. Pero también puede ser que vos caigas en la ilusión de por-fin-un-flaco-sin-historias-que-si-le-gustas-lo-expresa-sanamente.***** Sin embargo, poco a poco, empezás a leer esos gestos de interés como lo que son: obsesión y control.
SaicoOsvaldo no cae en tu casa un martes a las 22 horas porque te extraña; lo hace porque sospecha que en lugar de irte a dormir como le acabás de decir por teléfono, estás teniendo sexo tántrico con el encargado del edificio. SaicoPepe no te vuelve a preguntar una y otra vez por ese detalle mínimo de esa salida que hiciste con tus amigas porque tiene mala memoria; quiere hacerte pisar el palito y comprobar que en realidad saliste con un chongo aceitado******.
No esperes, amiga mía, a darte cuenta de pronto que hace rato que no salís con tus amigos varones para no despertar suspicacias, que llamás por teléfono a tu sáico apenas llegás a casa para que no te pregunte en qué retrasaste. Tampoco esperes a que tu conversación mute en trastorno de similitud y le comentes "salí con Haydeé ayer a la tarde porque ayer a la tarde estuvo lindo -¿te acordás?-; pasamos por la puerta de la verdulería -el pepino está a $8- y vimos a tu mamá -preguntale; eso fue a las 17.25 exactamente...". O esperá, qué se yo... aprovechá mientras puedas la intensidad de la que habló Pedro. Pero en cuanto te de miedito, largalo.
El largado del sáico es un tema delicado: puede volverse escabroso y plasmar en supuesto amor que sentía por vos en insultos o acciones extremas. ¿Un tip que a mí me resultó? Largalo una semana antes de mudarte y no le des la nueva direción. :P
Besis a todes.
(Bandón eh, no dejen de investigarli)
*Ok, al pequeño pero selecto grupo de lectoris** de este blog.
**No crean que soy de esa subgente capaz de decir "chauchis, holis y besis"... es simplemente que estoy en desacuerdo con la ley de identidad de género: tendríamos que hablar con la i y no hablar de hombres y/o/uh mujeres sino de genti (?). Pero bueno; en otra ocasión hablaré de mi propuesta -que tengo propuestas para todo, excepto para mi vida-.
***O saicólogo, como usté prefiera.
****Y vos dirás, Mirtha que la que tenía problemitas era yo, que recibía este tipo de ayuda espiritual (?). Bueno, Mirtha... ahora vas entendiendo algunas cositas, ¿no?
*****¨Permitime que te pinche el globo Mirtha: los reyes son los padres o algún viejito con plata que te busques.
*****Los chongos imaginados por los sáicos siempre son como Cristian Sancho y salen en calzón, aceitados.
Este señor se encuentra en el reino de los V.M.M.G. (varietales masculinos muy garchables). Al menos en un primer momento. Al respecto, Pedro, mi ex-psicólogo*** me comentó alguna vez "y sí, hay algo en estos paranoicos o en estos tipos con problemitas que se debe traducir en una energía en el sexo que a las mujeres les gusta" (o algo así)****. Puedo dar fe.
Resulta que el tipo al principio parece normal. Relajado, simpático... un toque "intenso", puede ser. Pero también puede ser que vos caigas en la ilusión de por-fin-un-flaco-sin-historias-que-si-le-gustas-lo-expresa-sanamente.***** Sin embargo, poco a poco, empezás a leer esos gestos de interés como lo que son: obsesión y control.
SaicoOsvaldo no cae en tu casa un martes a las 22 horas porque te extraña; lo hace porque sospecha que en lugar de irte a dormir como le acabás de decir por teléfono, estás teniendo sexo tántrico con el encargado del edificio. SaicoPepe no te vuelve a preguntar una y otra vez por ese detalle mínimo de esa salida que hiciste con tus amigas porque tiene mala memoria; quiere hacerte pisar el palito y comprobar que en realidad saliste con un chongo aceitado******.
No esperes, amiga mía, a darte cuenta de pronto que hace rato que no salís con tus amigos varones para no despertar suspicacias, que llamás por teléfono a tu sáico apenas llegás a casa para que no te pregunte en qué retrasaste. Tampoco esperes a que tu conversación mute en trastorno de similitud y le comentes "salí con Haydeé ayer a la tarde porque ayer a la tarde estuvo lindo -¿te acordás?-; pasamos por la puerta de la verdulería -el pepino está a $8- y vimos a tu mamá -preguntale; eso fue a las 17.25 exactamente...". O esperá, qué se yo... aprovechá mientras puedas la intensidad de la que habló Pedro. Pero en cuanto te de miedito, largalo.
El largado del sáico es un tema delicado: puede volverse escabroso y plasmar en supuesto amor que sentía por vos en insultos o acciones extremas. ¿Un tip que a mí me resultó? Largalo una semana antes de mudarte y no le des la nueva direción. :P
Besis a todes.
(Bandón eh, no dejen de investigarli)
*Ok, al pequeño pero selecto grupo de lectoris** de este blog.
**No crean que soy de esa subgente capaz de decir "chauchis, holis y besis"... es simplemente que estoy en desacuerdo con la ley de identidad de género: tendríamos que hablar con la i y no hablar de hombres y/o/uh mujeres sino de genti (?). Pero bueno; en otra ocasión hablaré de mi propuesta -que tengo propuestas para todo, excepto para mi vida-.
***O saicólogo, como usté prefiera.
****Y vos dirás, Mirtha que la que tenía problemitas era yo, que recibía este tipo de ayuda espiritual (?). Bueno, Mirtha... ahora vas entendiendo algunas cositas, ¿no?
*****¨Permitime que te pinche el globo Mirtha: los reyes son los padres o algún viejito con plata que te busques.
*****Los chongos imaginados por los sáicos siempre son como Cristian Sancho y salen en calzón, aceitados.
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