lunes, 14 de marzo de 2011

Metonimia

     Hay una escena de Great Balls of Fire!, la película sobre la vida de Jerry Lee Lewis que me quedó grabada en la memoria para siempre: el primo de Jerry llega a la conclusión -acertada- de que el pianista se ha casado con su hija (quien a la postre tiene 13 años*), al encontrar arroz crudo dentro del bolsillo de su saco. Una inducción bizarra, donde se concluye el todo (la boda) a partir de la parte (el gallo oro), que me encantó.
     En una charla con amigas, se hipotetizó con el encuentro casual con algún ex, y las cosas que podrían leerse, por metonimia, en su aspecto:
El casado, por la zapán: si tropezás en el microcentro con un señor gordo y pelado de traje** a quien te cuesta reconocer (a pesar de haber compartido cama y perro en algún momento)... sabés que se ha casado, o tiene una pareja de larga data y una vida altamente rutinaria.
El que sigue viviendo con la madre, por la ropa: sigue llevando los jeans planchados con la raya en el centro de cada pierna, como los pantalones de vestir; tal como le criticabas ya en aquellas épocas, que le dejara hacer a la mamá. Por supuesto, no hay metáfora de lectura unívoca: también puede haberse mudado a un departamento de soltero -a dos cuadras de "mami", su cocina, su heladera, su lavarropas, su plancha y su complejo de Edipo irresuelto-.
El que te sigue moviendo la estantería, porque está igual a Daniel Day-Lewis: no te acordabas que fuera tan alto, lindo, simpático, divertido, inteligente, ni que tuviera los dientes tan blancos (y todo eso, de verlo de lejos en la parada del bondi).
El que está mucho mejor sin vos, porque parece un ser humano: abandonó ese look entre jipón y ciruja que tanto te gustaba; no usa más el piolín para sostenerse los pantalones (porque lleva puestos unos que le quedan bien), la barba es de unos pocos días y está prolija (ya no podés encontrar miguitas en ella) y tiene un corte de pelo con crestita-glam re canchero. Se deduce que pegó un laburo copado, probablemente free lance, pero con el que no necesita hacer esfuerzos para llegar a fin de mes, viaja cada tanto, sale con amigos y vive muy relajado***

     Y se podrían tipificar más, pero quisiera aprovechar este interlineado doble que metí, para introducir una discusión que se presentó cuando algunas de mis amigas trajeron a colación el tema de los embarazos: argumentaban que para los hombres debe ser peor, porque ellos pueden tener la ocasión de ver a sus exes embarazadas**** y por más que haya sido un emboque de una noche, la idea mental que se generaría es que se la pasa pasándola***** bien con un nuevo señor. O lo que es peor, que con el nuevo señor tiene proyectos que con uno no******. Sobre este particular no me siento autorizada a opinar, más que para decir que tampoco es simpático saber que la actual de tu ex está inflada como una piñata (y menos verlos juntos con gestos melosos).
     A ambos, exes de ellas y de ellos "embarazados"*******, nos queda el consuelo de las estrías, las noches sin dormir y el consiguiente malhumor, el agrietamiento de pezones y la adicción al programa "Mi bebé" de Verónica Varano.

Y a recordar, la metonimia no es la confesión de meter nimiedades (?), sino una figura que nos permite sacar conclusiones caprichosas, a partir de un detalle... lo que termina emparejando bastante ambos términos... de no ser porque aquí viene mi consejo -ya me gustó esto de arriesgar una enseñanza al final de cada post-: dejá de mirar atrás muchacha, ve siempre hacia adelante, que te vas a matar de un golpe, o a enchastrar la sandalia con mierda de perro. 


*Interpretada por la reventadita de Winona Ryder, así que a no escandalizarse, doñas Rosas.
** Y en un microsegundo, el roedor ése que habita tu cabecita te hace pensar que si hubiera seguido con vos seguramente no estaría así de arruinado -y sonreís mentalmente por otro microsegundo, porque enseguida sugiere- ¿y si en realidad el relajarse con el aspecto físico no es un indicio de felicidad -la que ustedes juntos no consiguieron-?. En ese caso, desratizá urgente, mamucha.
Y si la idea te sigue jodiendo aún después de la muerte del roedor, te tiro una imagen infalible: ese gordo zoquete, en vez de agradecer que después de vos alguien más le dió bola, lleva en la billetera, detrás de la foto de los hijos y la jermu, la tarjetita del cabarulo. Touché.
***No hagas correlaciones muy fuertes entre ésto y que ya no tenga que aguantarte, a menos que quieras pedir una sesión extra al psicólogo.
****Siempre que hablemos de heteros, claro... porque ya sería muy rebuscado ver a tu ex con una señora embarazada y suponer que viene siendo el vientre alquilado de la nueva pareja. ¿No? (Lo que me hace pensar a veces, que ser gay me resolvería muchas cosas) (?).
*****Valga la redundancia, para evitar palabras menos atinadas como trinchar, tronchar, garchar, fifar, afilar, dar murra, serruchar, coger, matraquear, etc. que no son del tono de este blog. :P
******¡Si yo le pedí que compráramos una carpa a medias y me dijo que era involucrarse demasiado! :P
*******Ojota, que digan "estamos embarazados" ya debería ser motivo suficiente para sertirse aliviadx de haberse alejado de semejantes mamertxs.

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