viernes, 16 de julio de 2010

Chatéame y no me toques, pero chatéame (o "Ay, doña")

Ay doña, no me diga que nunca tuvo una relación "virtual".
Yo sí: "hola, soy Manda, y estoy aquí porque he tenido una relación virtual"*.
Por lo general, no me causan gracia estas cuestiones: lamento decirlo; soy la dinosauria que no entiende esto de no verse, no tocarse, no reír cara a cara con el otro, no compartir una cerveza, en fin: estoy a favor del disfrute del contacto humano. Por esto mismo más de una vez me he sentido usada cuando algún galán (?) se quedaba en el contacto virtual y se conformaba con mandarme mensajes de texto, o hablar hasta las 3 de la mañana por chat, sin concretar un encuentro. Aún así, he caído en las garras de la virtualidad, que también tiene sus beneficios.
Primeramente, no hay que taparse los ojos: es una forma de relacionarse que, lejos de encontrarse en retroceso, es cada vez más popular, así que hay que apechugar (?). Seguramente algo tiene que ver que cada vez haya más canales para comunicarse: facebook y twitter a la cabeza, además del consabido msn o del skype. Sin embargo, a mi entender, la diversificación de canal sólo redunda en la mediatización de la relación o, redondamente*** en la sustitución del encuentro personal por la comunicación virtual.
Es allí donde encuadro el hecho de haber recibido por más de 2 meses sms' de JohanSebastian****, un muchacho muy simpático, que me pidió el teléfono mas no una cita. El tenor de los mensajes iba del clásico "¿en qué andás?"*****, pasando por detalles de su rutina diaria como "voy al ensayo ahora, porque mañana presentamos una obra" e incluso unos más romántico-existenciales como "la luna nos enseña" (wtffffffff?). Viendo que venía en la misma onda, bloqueé a un pseudofan que me hablaba por chat, hasta que no pudo más con su genio (?) y comenzó a mandar mails para vernos. Algo similar ocurrió con un chico con el que me veía esporádicamente, que me expresó su indignación ante el bloqueo de msn, sin más razones que "no es de adulta bloquear" y admitiendo que su único interés era charlar (ni coger, ni tampoco ser amigos******). En fin, soy de las que prefieren ser "menos polaroid y más almohada".
Hasta aquí, nada que quiera repetir. Sin embargo, recientemente me he cruzado con una nueva modalidad de la virtualidad, que tal vez me guste: el noviazgo virtual. Mensajes de buenos días, "besos por celular", archivos compartidos... y el temor-certeza de que los encuentros reales no estén-han estado a la altura de las circunstancias. Ay, doña, qué fácil era todo cuando no estábamos tan traumis, y aspirábamos a la chancha y los veinte*******.

*A no preocuparse, que este es un grupo de ayuda totalmente anónimo.
**No se por qué se olvidarán que soy un espíritu libre.
***¿Redundamente?
****No, no se parecía al de Skid Row afortunadamente. Ni tampoco -calculo- al compositor clásico.
*****El "en qué andás?" es un mensaje que amerita un análisis más profundo, que no estoy con ganas de hacer; irá a "notas mentales", lugar en el que seguramente se perderá sin retorno.
******¿y qué querés, roberto, entonces? ¿correción de textos gratarola?
******O al chateo, los mensajes y las cenas y el sexo.

2 comentarios:

Tropezoides dijo...

buenisimo!!!! quien no, quien yo? ah ah ah???

Juicy mandarine dijo...

la que esté libre de pescado que mire la primera hiedra (?).