miércoles, 19 de agosto de 2009

Crónica recitalera

Hacía un tiempo que estaba que me hacía pogo encima. Necesitaba intercambiar sudores (no necesariamente producto de la actividad sexual) con desconocidxs, volver a casa con moretones (nuevamente, no producidos por los antes mencionados menesteres venéreos), gritar barbaridades a quienes estuvieran sobre el escenario (en este caso sí hablamos de barbaridades de tenor sexual)... en resumen, ir a un recital.
Por fin pude concretar todo esto y más a principios de este mes, cuando Divididos tocó en El Teatro de Flores: allí partimos con Gacamole, con más de 2 horas de anticipación, munidas de nuestros kits recitaleros (jeans, musculositas sudables debajo de gruesos pulóveres, zapatillas todo-terreno y un alto grado de excitación).
19.10 estábamos contra la valla del escenario, en musculosa y sin sentir el frío, merced a la excitación antes mencionada.
21 horas empezó el show, que fue excelente.

(Aquí aclaro dos giladas):
Como yo no me permití despegarme de la valla, no me vi favorecida con la camaradería de un compañero de pogo*, como sí le ocurrió a Guaca; pero en compensación (?), pude ser salpicada por el sudor de Arnedo, de tan cerca que estaba.
El babydoll de bondiolas prometido para seducir a Mollo no pudo ser (llegamos a las 19 y el recital comenzó a las 21 aprox... y el hambre era grande –o como dijo graciosamente Guaca, había un lijandroaristimuño que ni te cuento-... y no quedó otra que ir desprendiéndolas a medida que el hambre llegaba a su punto máximo)**.

(Acá va lo importante, ponele):
Pero lo remarcable, la anécdota que quedará en mi memoria por siempre***, será la love story de Karina y Lola. La parejita –con un promedio de 20 años de edad- estaba detrás nuestro. Lola, rubia de dreadlocks y Karina, una flaquita que, mojada, pesaba 40 kgs, pero que sin embargo se las apañó para gritar como energúmena casi todo el recital, en claro trance excitatorio. Toooodo el tiempo escuchamos sus alaridos proponiéndole a Arnedo comprarle su bajo, o comentándole su profunda admiración. En un momento, alguien me toca****: era Lola, que había subido a cococho a Karina y me preguntaba si la ayudaba a “revolearla” al escenario. Ok, pero se va a hacer mierda, respondí yo sopesando la distancia entre la valla y el escenario. Nah, vos ayudame a subirla nomás, me respondió Lola. Dale (delirando que quizás Karina, de tan flaquita, podría volar si todxs soplábamos fuerte).
Finalmente Karina pudo subir al escenario y el copado de Mollo***** la dejó cantar con ellos. Mientras Karina demostraba lo suyo, Lola atrás mío, lloraba emocionadísima, me apretaba una mano (¿) y gritaba “mi amor, vos te lo merecés, cumpliste tu sueño, te amo” (muuuuchas veces).
Resultó que Karina cantó bien, y que cuando terminó el recital se encontraron y se besaron contentas (alucinando al gordito de gafas, obvio).
Minutos después me encontré reflexionando frente a una milanesa a caballo con dos (¡dos!) huevos fritos******, y anoté mi primer ítem en la búsqueda del hombre perfecto: alguien que me ayude a conquistar mis metas, y que se ponga tan contento y lo disfrute tanto como yo, una vez que lo consiga. Ah, sí.. prometería retribuir.
Bueno, ahora sólo me queda saber cuáles son mis metas (?).



*Este es un concepto que debe ser ampliado próximamente. Por ahora, baste decir que el/la compañerx de pogo es quien sonríe cómplice (o atontadx por los golpes) ante nuestras aventuras (conseguir salir de abajo de una montaña de gente, por ejemplo), te cuida (tiende una mano para rescatarte del mar de cuerpos -o da codazos incluso- para conseguir ese noble fin) y quien, finalmente, desaparece sin decir "te llamo" o "nos vemos" (¡ni siquiera un "que no se corte, nos vemos en el próximo pogo"!).
**Esto podría no ajustarse -como un calzón asesino- a la realidad, pero a no descreer, de haber contado con la publicitada prenda, hubiera ocurrido lo aquí descripto.
***O lo que tarde un coágulo groso en generarme un episodio de amnesia.
****Pero con ademán de hablarme también.
*****Esto abona mi sospechas acerca de que Mollo ya volvió a ingerir vacipán a escondidas de Nati por lo menos (porque no jodamos, no se puede comer sólo verdurita y tener buen humor).
******Intento mantenerme de un humor impecable. Es un servicio para el mundo que me rodea, no es gula.

6 comentarios:

Geoffrey Firmin dijo...

Hermosa crónica de un recital. Intuyendo lo que cobra el inepto del Bebe Contempomi, sólo resta resignarse ante otra injusticia más.
Besos!

Guacamole dijo...

Oh si, hematomas, solidaridad afectivo-poguera, milanesa con DOS huevos fritos, Mollo soltando la dieta, KARINAAA y Lola...y como siempre...Lijandro acompañandonos donde sea.

Pendientes:

*Babydoll de mandiolas
*y a vos te digo...COMPAÑERO DE POGO: "te llamo un taxi?"

kika dijo...

fa, se la re banca Karina!
buena la crónica, si señora.
abrazo e' pogo!

Juicy mandarine dijo...

Geoffrey: ¡qué milagro usted por acá! Qué suerte que la vida real le dió un respiro... ver cuándo l da un respiro más grande y le permite escribir. Jeje.
Mire que me gustaria pegarle a Bebe Contempomi con todo gusto, pero soy consciente que una crónica en serio hablaría más de música y menos de mí, así que no me adule, sólo péguele al Bebe. jaja.

Guaca: Tomo esos dos puntos pendientes para ampliar en próximas entregas (?). Salud, y felices hematomas para todxs.
P.D: qué lxs chicxs de hoy en día no saben que las zapatillas se atan en los tobillos en estos casos, para no perderlas? Pfff. Se ha perdido mucho de las costumbres recitaleras... eso sí sa para otra entrada completa :p

Kiki:sí, Karina es una peso pesado de 40 kgs, como vos. Gracias por el abrazo de pogo; lo retribuyo y te regalo una mondiola (de la parte de los breteles, que es lo poco que quedó :P

La Criatura dijo...

la ultima vez que me eché un pogo encima, tuve que subirme una gorda a los hombros (el "karma" de ser alto) y terminé con las piernas acalambradas

no más para mí.

ahora, al fondo con un vaso de birra siempre lleno.

Juicy mandarine dijo...

Hola, Criaturita de dior: hubiérame avisado antes... y yo que andaba buscando novio para que me acocochen... ¿ni hacía falta mucha familiaridad con el alto de turno? ¡Listo! la próxima enfilo hacia un lungo con cara de buen samaritano (?) -para que cumpla con su karma y no se pierda el equilibrio del universo, obvio-.
Gracias por el dato y la visita.
;)