
Pensé en escribir un nuevo blog titulado “Crónicas de una desempleada”; hacer un bombardeo publicitario espamer*; publicar entradas con una periodicidad diaria –como mínimo-: serían cortas, efectivas, exagerarían lo tragicómico muy a lo Bridget Jones; apresurarme –antes de pensar en el contenido incluso- a registrarlo todo bajo licencia copirrait**; continuar relatando mis desventuras aún habiendo conseguido nuevo conchabo (aunque, claro está, ocultaría esta situación para mantener la atención de los lectores***, que sufrirían por mi mala suerte y me dejarían comentarios de aliento –pasando siempre los cien- e incluso me ofrecierían puestos laborales que a los que nunca hubiera pensado acceder con la sola llave de mi c.v.); y finalmente, publicaría un libro con las mismas giladas que digo en el blog y...
me da paja y no hago nada; y tampoco lo gugleo (ya que desde mi desempleo tengo un acceso errático a la web); ni en acto seguido me decepciono ingenuamente porque ya existe.
:p
*Ay, sí, hoy me levanté con ganas de españolizar el lenguaje a lo pavote.
**Sí, siempre se puede ser un poco más boncha.
***Por supuesto, me haría autobombo entre los lectores masculinos, a ver si encima ligo un HNH (heterosexual no histérico)... –aunque investigaciones previas de etología masculina no aporten esperanzas sobre la existencia de este tipo de hombre, quién te dice...: pensá que aunque no se hubiese aún desarrollado el microscopio para observarlas, las moléculas existían igual- me digo con una fe como la del San Manuel de Unamuno.
me da paja y no hago nada; y tampoco lo gugleo (ya que desde mi desempleo tengo un acceso errático a la web); ni en acto seguido me decepciono ingenuamente porque ya existe.
:p
*Ay, sí, hoy me levanté con ganas de españolizar el lenguaje a lo pavote.
**Sí, siempre se puede ser un poco más boncha.
***Por supuesto, me haría autobombo entre los lectores masculinos, a ver si encima ligo un HNH (heterosexual no histérico)... –aunque investigaciones previas de etología masculina no aporten esperanzas sobre la existencia de este tipo de hombre, quién te dice...: pensá que aunque no se hubiese aún desarrollado el microscopio para observarlas, las moléculas existían igual- me digo con una fe como la del San Manuel de Unamuno.