martes, 27 de noviembre de 2007

Si muriera esta noche


Si muriera esta noche
si pudiera morir
si me muriera
si este coito feroz
interminable
peleado y sin clemencia
abrazo sin piedad
beso sin tregua
alcanzara su colmo y se aflojara
si ahora mismo
si ahora
entornando los ojos me muriera
sintiera que ya está
que ya el afán cesó
y la luz ya no fuera un haz de espadas
y el aire ya no fuera un haz de espadas
y el dolor de los otros y el amor y vivir
y todo ya no fuera un haz de espadas
y acabara conmigo
para mí
para siempre
y que ya no doliera
y que ya no doliera.


Idea Vilariño


Hoy me acordé de Idea Vilariño... digo... ¿cómo me pude olvidar? ¿cómo no sentí la necesidad de leerla todos los días?


lunes, 19 de noviembre de 2007

Peor que el sexo

En lo que va de mi vida como madre me he enfrentado a situaciones por demás de incómodas: mi hija, por ejemplo, me ha preguntado adelante de SH si él era mi novio y qué sentía por él; tragicómicas, como cuando Biank quería dormir entre A.J. y yo, y habiendo entendido los términos del no, me amenazó entre llantos "cuando yo tenga un novio no te lo voy a prestar"; y ridículas, como estar con peluca de rulitos de colores y vestida de payasa frente a los compañeritos de jardín de mi hija (y lo que es peor, frente a varios padres).
También, de lo más dulce que he vivido: cuando mi beba tomaba la teta, y éramos nosotras dos nomás. Nadie más en el mundo. El amor incondicional, animal, nutriente; la dependencia mutua. La sensación corporal-espiritual más placentera.
En ocasiones, la desesperación... cuando llevaba semanas sin dormir de corrido. Pilas de veces, el orgullo de verla tan grande. Obvio, también vergüenza, cuando las preguntas indiscretas de mi retoño, florecieron a viva voz en medio de la verdulería atestada...
Pero no quiero seguirme poniendo pavota y cursi.


Todo este preámbulo es para seguir pensando si tengo una opinión formada sobre qué debo hacer en este caso: mi hija quiere ser de alguna religión. Todavía no sabe de cuál.
Ella tiene un carácter importante... y es bastante decidida (y tozuda una vez que se decide). Y hace rato que venía diciendo que ella creía en dios -su padre y yo, por separado, se ve que le dejamos demasiado en claro que no-... y el remate de esta secuencia es que... el sábado se plantó y me comunicó quiere ser de una religión. Y por más que insistí en que se podía creer en dios sin pertenecer a ninguna iglesia (con la vena hinchándoseme en el cuello), no hubo caso. Ya decidió que no va a ser judía (no sé si me animo a preguntar por qué... a ver si me sale con una perorata teológica).

Y me saltó la madre recalcitrante de adentro... ¿le prohíbo bautizarse hasta que sea mayor de edad?? ¿puedo ser tan ridícula?: piercings y tatuajes sí, comuniones no (?).

Con una mano en el corazón... estaba mucho más preparada para contestar preguntas sobre sexo...

Quería compartir un poco del arte de la susodicha herética (comete herejía contra su madre la muy cínica... jajaj): sirenas con sombreros de cholitas, peces-in-pain (están siendo atacados por inyecciones) ; abajo tenemos un cangrejo anonadado, una planta marina, tortuga marina y otras "cosas del mar".

lunes, 12 de noviembre de 2007

Porque Luis Salinas, trae suerte


Todavía no me gané el loto... pero juro que no falta mucho para que la suerte se incline (y vuelque) a mi favor.

Descubrí que Luis Salinas trae suerte... y voy a usarlo.

La cosa es así: cada vez que me cruzo con Luis Salinas, algo bueno me pasa ese día.

Luis Salinas tiene un hijo que vive al lado de lo de mi abuela, y por ende, suele andar por el barrio. Además sospecho que a Luis Salinas le gustan las facturas de la panadería de enfrente de mi casa; porque son riquísimas y porque alguien que puede hacer música tan bella no podría dejar de apreciar la belleza en otros ámbitos... y porque también lo he visto por ahí.

El día que rendí (bien) mi último final, había visto a Luis Salinas. Muchos domingos que fui a comer a lo de mi abuela y que la pasé muy bien, había visto a Salinas. El día que, habiendo vuelto de viaje Roberto me invitó a ver a Gieco y me besó en la esquina de casa, nos cruzamos con SAlinas en Callao y Rivadavia. El sábado que descubrí el placer de bajar la calle Chile en bici, con la brisa en la cara y el sol en mi espalda, también lo había visto.

Así que planeé tocar a Luis Salinas y salir corriendo a comprar un billete de lotería o algo. Todavía no sé cómo: tal vez, acercándome cholulamente y diciéndole "maestro, a mi hija la hacía dormir escuchando 'Ahí va' -mientras apoyo mi mano en su espalda o en el hombro (si llego) o en el brazo-"... aunque temo que lo tome a mal, como que su música es aburrida... ya veré.

Ojo... no pienso usarlo así como así. Si me gano buena guita compro todos sus discos originales.

martes, 6 de noviembre de 2007

"Volvió una noche, no la esperaba"


Luego de un tiempo de ostracismo ( con cara de ostra mayormente), vuelvo.


Endemientras, Roberto me hizo el vacío. Según él, no tiene nada que ver con el descubrimiento del blog, y que ni le interesa ese tema. Pero el vacío me lo hizo igual. Sospecho que la fecha de reapertura del diálogo coincidió con el máximo de tiempo tolerable sin sexo (con otra persona además de unx).

Yo no evité mencionarle (casi con los dedos haciendo montoncito) que quién le había hecho creer que era un "buen partido" (discusión que inspiró el artículo de Cristina nos ama) y él tampoco se abstuvo de hacerme notar mi coquetería -como si ello estuviera reñido con la capacidad intelectual-, y como si coquetería fuese igual a medidas mínimas de higiene y presentación... ¿tan pecaminosamente burgués es usar polvo pédico? ¿body splash (mirá, ni digo perfume)?... igual, creo que la gota que rebalsó el vaso fue el esmalte rojo en las uñas de los pies. ¡Por dió, debo ser más hueca que Wanda Nara!


El martes pasado cumplí años, pero un día antes tuve el mal tino de ir al médico (después de 2 años mínimo), quien me mandó a hacer análisis de sangre y orina -porque no podés ser así de lela normalmente... debés tener anemia o algo (ojo, me lo dijo diplomáticamente... pero a buena entendedora...)- pero, con sólo mirarme, me tiró un par de diagnósticos:

1-acné grado 2: ¿porqué con grados? ¿porque me salieron un par de granitos (aunque el dinminutivo no se aplicaba para ellos) justo antes de ir a la consulta?

2-escoliosis: ¿qué hago? le dije. Nada... seguí con natación y yoga... pero cuando seas viejita vas a tener problemas, me vaticinó.

3-no te acostumbres a comer muy salado, porque con tus antecedentes familiares, vas a tener hipertensión.

4-con un par de kilitos menos andarías mejor (!!!... hdp!!!)

... ¡¡¡¡y todo eso sin ver los resultados de los análisis!!!!


Al día siguiente, la depresión fue in crescendo:

*Hubo un par de comentarios que motivaron que a partir de ahora no vaya a admitir menores de 25 años en el msn. ¿Así que cuando yo me iba de viaje de egesada vos jugabas con los autitos? Fuck you!!!

*El nuevo del laburo, pongámosle Nicolás (porque me niego a llamarlo por su nombre, lo que sería darle alguna importancia), que hasta ese día creía que mi mala onda hacia él era un intento de seducción, pensó que sería muy gracioso pasarles mi nº de celular a todos los chicos de abajo (yo estoy en las oficinas de 1º piso, mientras en p.b. está el local... repleto de empleados pajeros): el resultado, obvio para cualquier persona con uso de razón, fueron cientos de mensajes de texto a cuál más desubicado y discusión subida de tono (puteada incluída), con el forro en cuestión. Gracias a ésto no me habla más, cosa que me alivia, porque ser galanteada por alguien que opina que el ejército es lo más (padre militar tiene el chiquito) y que las leyes de obediencia debida y punto final son la cosa más lógica del mundo y, el anularlas lo peor (entre muchas otras opiniones por el estilo)... me estaba generando conflictos internos... onda: ¿qué imagen muestro al exterior que el flaquito éste piensa que puedo ser su tipo (y viceversa)?

*Roberto ni se acordó de saludarme (pero yo me lo guardé para pasarle factura más tarde).

*Archi-madre se autoinvitó a festejar y, pese a que yo le dijera "no tengo ganas de festejar... quizás el fin de semana", cayó con torta incluída. Como ella sigue con su dieta espartana no sólo no comió para ahogar penas como yo, sino que arengaba "¡foto!" entre bocado y bocado, hasta que mi hermana le soltó, leyéndome el pensamiento: "si vos no vas a comer, por lo menos dejanos a nosotros terminarnos la porción; hacé control mental si no te bancás vernos comer torta de chocolate".

*Pantriste llamó y mi hija, que tiene la sinceridad infantil a flor de piel, le dijo que era mi cumpleaños y que debía saludarme... ¿hizo caso del pedido de la sugerencia-pedido de su hija, aunque más no fuera para quedar bien? Noooooo!

*SH me saludó, vía e-mail, del siguiente modo:



Hola mi Roooooo!!!Tarde pero seguro!!, Feliz cumple!!!!!!!!!Ayer me
fue imposible que te salude, los martes y viernes no existo, estoy con el laburo
y despues el curso, encima sin celu (tengo que pagar!!!y encima lo deje en
casa!! no me acordaba la caracteristica de tu phone, me acuerdo que la segunda
parte era el año que naciste y la edad que quisieras tener, jeje!!de eso no me
olvido, igualmente no es excusa, te podia haber llamado a mercado, pero bueno no
fui tan inteligente, es normal en mi mandarme cagadas con vos), y bueno todo eso dio a que te salude hoy. Espero que la hayas pasado bien, y que estes bien
ESCORPIANAAAAAAAA Te mando un besote y un abrazo mimoso!! te
quiero.


(el ennegrecido es mío, para demostrar al lector distraído el grado de histeria del muchacho en cuestión... ojo, está muchísimo más calmado... ¡hay que ver lo que era antes!)


Por suerte tengo una hija, que me recarga las pilas (cuando está de buen humor, porque cuando está enculada... ¡agarrate!). En este caso sí; me hizo un collar con cuentitas de plástico de distintos tamaños y colores, que me obligó a usar al otro día (igual, dada la variedad mencionada, me combinaba con cualquier cosa).


El viernes pasado quise invitar a Roberto a salir, pero me esquivo preguntándome si tenía planes; le contesté que todavía no, a lo que respondió que no me confundiera, que no me estaba invitando a nada. (Puteé en chino mandarín). Mientras, por msn hablaba con Ale que me invitaba a su casa (ya había invitado a Rober)... ¡ah! Ahí se terminó la veda. ¿Por qué tan complicado? Retruque mental: cada cual tiene lo que se merece... ¿o vos te pensás que sos sencillita? ¡¡Enroscada!!


El sábado hice gala de mi versatidad, almorzando a las 3 de la tarde en lo de los peruanos de Humberto Iº al 1600: tienen 2 mesas como todo lujo, los comensales entran y salen gritando, y varios de ellos son travestis de Constitución; cuando me iba, los que estaban al lado manotearon los platos a medio terminar (las porciones son enormes y la comida sabrosa, eso hay que decirlo) y, antes de cruzar el umbral escuché: "esperá a que salgan, queda feo". Juááá.

Horas más tarde comía canapés de quién-sabe-qué con tinto en el Salón del Campo Argentino de Polo.


A la madrugada leo un mensaje de texto de Pantriste invitándonos a cenar con Biank el martes (hoy) en su laburo... contesto mensaje: "¿Pasó algo?". Traducción: la última vez que me dijiste "quiero hablar con vos" te despachaste con un notición re heavy... te agradezco la cena de arriba, pero si viene de esa onda, mejor evitame la indigestión. Respuesta: "No, es para compartir una cena con ustedes"... ¡Apa! ¿Duraste más de dos semanas yendo a la psicóloga y te recomendó tener un diálogo normal... digamos, cara a cara? No me quiero adelantar, porque siempre puede salir con un domingo 7; hoy sabré. Por las dudas, llevo buscapina y sertal.



lunes, 5 de noviembre de 2007

Cristina nos ama

Como me sugirieron hace poco, decidí aprovechar este humilde blog para hacerme autobombo... quizás en el futuro pueda aspirar a algún puestito político que me ofrezca algún amigo... o a lo sumo que me alcancen a la rastra hasta mi casa cuando caiga en las garras del alcohol (que no falta mucho).
Bueno... sin más prolegómenos cuento(les) que a instancias de Luchio (porque al resto de los dramáticos no nos mueven ni con palo) se ha creado un blog colectivo oficialista y el primer post de esta divertidísima (esperemos) publicación diaria, es la correspondiente a una de las secciones en las que estoy: "El arte de la discreción"; a la que accedí sin presentación previa de currículum vitae, por obra y gracia de los hechos que constan en éste mi blog, y que son de conocimiento público (a veces en demasía).
Espero se peguen una vueltita por Cristina nos ama. Aquí va la primera entrega, intitulada "Dame la media medalla". DisfrúteloN. O no.